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Risotto de setas al microondas

Risotto sin ganas pero con dignidad. No me líes que tengo hambre.

Hay días en los que uno se levanta con la firme convicción de no hacer absolutamente nada. Ni cortar, ni remover, ni vigilar una olla como si fuera una mascota problemática. Y aun así, por algún misterio del universo, te apetece comer algo que suene a persona adulta con cierto criterio culinario. Algo como… un risotto. Sí, ese plato que en teoría exige paciencia, cariño, remover sin parar y una actitud zen que tú hoy no tienes ni piensas tener.

Pero aquí llega la magia de Cocina Sin Ganas: convertir un plato tradicionalmente intenso en un trámite rápido, digno y sorprendentemente resultón. Porque, seamos sinceros, si existe un electrodoméstico capaz de salvarte la vida cuando la pereza te abraza fuerte, ese es el microondas. Ese héroe silencioso que no pide nada a cambio salvo que no metas cucharas metálicas.

Este risotto de setas es la prueba definitiva de que puedes comer como si hubieras pasado media hora removiendo con mimo… cuando en realidad estabas mirando el móvil mientras el microondas hacía todo el trabajo. Setas de bandeja, cero complicaciones, un poco de queso para darle glamour y listo: un plato cremoso, sabroso y con ese punto de “no entiendo cómo ha salido tan bien si no he hecho nada”.

Así que respira hondo, suelta el cucharón y prepárate para disfrutar de un risotto que respeta tu tiempo, tu hambre y, sobre todo, tu pereza.

Si te ha gustado, no lo digas muy alto, que esto lo hiciste en microondas.

Rosotto de setas al microondas

Cremoso, sabroso y hecho con el mismo esfuerzo que abrir una bolsa de patatas.
Tiempo real: 25 minutos
Nivel de ganas: 20 %
Servings: 2

Ingredientes

  • 1 Vaso de arroz (Para risotto, para paella o para tirárselo a una boda. El que tengas sirve.)
  • 2 Vasos de caldo de pollo  (o el que más te guste. Si es casero, fantástico. Si es de brick, también. Si es de pastilla… no lo vamos a contar).
  • 150 gr De setas surtidas de bandeja (Las que ya vienen cortadas, limpias y listas. Porque si tuviera que limpiarlas una a una, no estarías leyendo Cocina sin ganas).
  • 25 gr de mantequilla (La cantidad justa para que parezca que sabes lo que haces).
  • ¼ De cebolla dulce (Lo suficiente para decir “lleva sofrito” sin tener que llorar demasiado).
  • 50 gr de queso parmesano (Del bueno si te sientes persona responsable. Del de sobre si hoy no te apetece serlo).

Al lío

  • Pilla un bol apto para microondas, de esos que no se derriten ni te hacen sentir culpable.
    Mete dentro las setas cortadas como te dé la gana, la mantequilla y la cebolla picada en trocitos.
    Al microondas 3 minutos a máxima potencia. Esto es lo más parecido a un sofrito que vas a ver hoy.
  • Saca el bol (con cuidado, que quema más que tus ganas de vivir un lunes) y añade el arroz y el caldo. Ponemos el doble de caldo que de arroz.
    Rectifica de sal si te apetece hacerte el profesional.
  • Tapa con film transparente, hazle unos agujeritos para que no explote como un experimento fallido, y vuelve a meterlo 15 minutos a máxima potencia.
  • Cuando acabe, deja reposar unos minutos. Esto no es por técnica: es porque está hirviendo y no queremos dramas.
    Añade el parmesano, remueve con dignidad mínima… y ya lo tienes.

Notas

Consejos de supervivencia para un Risotto sin Remover

Estado vital recomendado: Ideal para días en los que tu energía está al nivel de un móvil con 2% de batería. Si puedes pulsar el botón del microondas, puedes hacer este risotto.
Zona de trabajo: Un bol resistente y un microondas con ganas de colaborar. No necesitas fogones, ni ollas, ni fuerza de voluntad.
Expectativa culinaria: Comerás algo que parece elaborado, pero tú sabrás la verdad. Y esa verdad es que no has hecho prácticamente nada.

Atajos Oficiales del Club del Mínimo Esfuerzo

Sofrito exprés: Setas, mantequilla y cebolla al microondas. Tres minutos. Sin lágrimas, sin humo, sin arrepentimientos.
Regla de oro del risotto vago: Doble de caldo que de arroz. No hace falta medir con precisión quirúrgica. A ojo también funciona.
Toque final: El parmesano es el maquillaje del risotto. Lo arregla todo, incluso tu falta de implicación.

Delegación, Excusas y Otros Recursos Humanos

El ayudante ideal: Alguien que pueda cortar cebolla sin entrar en crisis existencial. Si no tienes a nadie, usa cebolla ya picada y listo.
Cómo escaquearte con elegancia: Di “yo controlo los tiempos del microondas”. Controlar = mirar la pantalla cada 10 minutos.
Perfil recomendado: Personas que quieren comer como adultos responsables, pero actuar como adolescentes con hambre. Perfecto para quienes creen que el microondas es un estilo de vida.

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