Volver

Rosotto de setas al microondas

Cremoso, sabroso y hecho con el mismo esfuerzo que abrir una bolsa de patatas.
Tiempo real: 25 minutos
Nivel de ganas: 20 %
Servings: 2

Ingredientes

  • 1 Vaso de arroz (Para risotto, para paella o para tirárselo a una boda. El que tengas sirve.)
  • 2 Vasos de caldo de pollo  (o el que más te guste. Si es casero, fantástico. Si es de brick, también. Si es de pastilla… no lo vamos a contar).
  • 150 gr De setas surtidas de bandeja (Las que ya vienen cortadas, limpias y listas. Porque si tuviera que limpiarlas una a una, no estarías leyendo Cocina sin ganas).
  • 25 gr de mantequilla (La cantidad justa para que parezca que sabes lo que haces).
  • ¼ De cebolla dulce (Lo suficiente para decir “lleva sofrito” sin tener que llorar demasiado).
  • 50 gr de queso parmesano (Del bueno si te sientes persona responsable. Del de sobre si hoy no te apetece serlo).

Al lío

  • Pilla un bol apto para microondas, de esos que no se derriten ni te hacen sentir culpable.
    Mete dentro las setas cortadas como te dé la gana, la mantequilla y la cebolla picada en trocitos.
    Al microondas 3 minutos a máxima potencia. Esto es lo más parecido a un sofrito que vas a ver hoy.
  • Saca el bol (con cuidado, que quema más que tus ganas de vivir un lunes) y añade el arroz y el caldo. Ponemos el doble de caldo que de arroz.
    Rectifica de sal si te apetece hacerte el profesional.
  • Tapa con film transparente, hazle unos agujeritos para que no explote como un experimento fallido, y vuelve a meterlo 15 minutos a máxima potencia.
  • Cuando acabe, deja reposar unos minutos. Esto no es por técnica: es porque está hirviendo y no queremos dramas.
    Añade el parmesano, remueve con dignidad mínima… y ya lo tienes.

Notas

Consejos de supervivencia para un Risotto sin Remover

Estado vital recomendado: Ideal para días en los que tu energía está al nivel de un móvil con 2% de batería. Si puedes pulsar el botón del microondas, puedes hacer este risotto.
Zona de trabajo: Un bol resistente y un microondas con ganas de colaborar. No necesitas fogones, ni ollas, ni fuerza de voluntad.
Expectativa culinaria: Comerás algo que parece elaborado, pero tú sabrás la verdad. Y esa verdad es que no has hecho prácticamente nada.

Atajos Oficiales del Club del Mínimo Esfuerzo

Sofrito exprés: Setas, mantequilla y cebolla al microondas. Tres minutos. Sin lágrimas, sin humo, sin arrepentimientos.
Regla de oro del risotto vago: Doble de caldo que de arroz. No hace falta medir con precisión quirúrgica. A ojo también funciona.
Toque final: El parmesano es el maquillaje del risotto. Lo arregla todo, incluso tu falta de implicación.

Delegación, Excusas y Otros Recursos Humanos

El ayudante ideal: Alguien que pueda cortar cebolla sin entrar en crisis existencial. Si no tienes a nadie, usa cebolla ya picada y listo.
Cómo escaquearte con elegancia: Di “yo controlo los tiempos del microondas”. Controlar = mirar la pantalla cada 10 minutos.
Perfil recomendado: Personas que quieren comer como adultos responsables, pero actuar como adolescentes con hambre. Perfecto para quienes creen que el microondas es un estilo de vida.