| |

Arroz negro en microondas

Arroz negro en microondas (porque encender el fuego ya es mucho pedir)

A ver, que sí, que el arroz negro está buenísimo, pero ¿quién tiene ganas de andar removiendo, sofriendo y vigilando cazuelas como si esto fuera un programa de cocina? Aquí venimos a lo que venimos: comer rico sin mover más de dos dedos. Así que si tienes un microondas, algo de marisco congelado y un mínimo de dignidad culinaria, este arroz negro te va a sacar del apuro sin despeinarte. Ni del pijama hace falta salir.

Porque seamos sinceros: si el arroz puede hacerse solo, ¿para qué meterse en líos? No hay mise en place, ni cuchillos afilados, ni ese momento de “¿y ahora cuándo echo la tinta?”. Aquí todo va al bol, sin juicio ni ceremonia. Lo tapas, lo enchufas, y mientras el microondas hace su magia, tú puedes seguir viendo series, discutiendo con el gato o pensando en qué excusa poner para no salir a cenar.

Y lo mejor: cuando lo sacas, parece que te has currado una receta de restaurante. Pero no. Has vencido al sistema. Has cocinado sin cocinar. Has conquistado el arroz negro desde el sofá. Y si encima le echas alioli del que ya viene hecho, lo bordas. No hace falta ni fingir que sabes cocinar.

Arroz negro en microondas

Arroz negro digno de chiringuito, pero hecho en 15 minutos y sin despegarte del sofá.
Tiempo real: 15 minutos
Nivel de ganas: 20 %
Servings: 4

Ingredientes

  • 2 Vasos de fumet de pescado  (o caldo de brick, tampoco nos vamos a poner exquisitos)
  • 1 Vaso de arroz
  • ½ Bote de fritada  (el que tengas, no vamos a discutir marcas)
  • 1 Sepia congelada  (sin descongelar, por supuesto)
  • 300 gr de calamares congelados  (ídem)
  • 6 Gambones  (con o sin cáscara, lo que haya)
  • Sal  (si te acuerdas)

Al lío

  • Estos son los ingredientes protagonistas de esta epopeya culinaria sin esfuerzo. No hacen casting, no necesitan ensayo, y vienen directos del congelador o del fondo del armario.
  • En un bol apto para microondas, echas medio bote de fritada y la tinta. Remueves con desgana, pero que se mezcle.
  • Cubres con los 2 vasos de fumet. Siempre el doble que de arroz.
    Añades el arroz y todo el marisco tal cual, sin mariconadas.
    Si ves que flota todo, bien. Si no, añade un poco más.
  • Tapas con film transparente, le haces unos agujeritos con un tenedor (o con lo que pilles) y al microondas.
    15 minutos a máxima potencia. Luego lo sacas, lo dejas reposar un poco (si puedes esperar) y a comer.
  • Y si encima le echas un poco de alioli del que ya viene hecho, lo bordas. No hace falta ni fingir que sabes cocinar.

Notas

Consejos para la supervivencia

Peligro inexistente: Aquí no hay paellas gigantes, ni sofritos traicioneros ni humo que active la alarma. Lo más peligroso es que el microondas haga “beep” demasiado fuerte y te sobresaltes. El arroz se cocina solo; tú solo vigilas que no se desborde… y si se desborda, tampoco pasa nada.
El entorno: Esta receta se monta donde te dé la vida: encimera, mesa del salón o incluso el sofá si tienes un bol estable. El microondas hace el 99% del trabajo mientras tú decides si ver un vídeo o simplemente existir.
Economía de guerra (y limpieza): Usa un recipiente profundo apto para microondas. No por el arroz, sino para evitar que el caldo haga un pequeño géiser culinario. Si quieres sentirte un genio, pon un plato debajo del bol: si se mancha, directo al lavavajillas.
 

Variaciones (o cómo complicarte la vida si quieres)

Nivel Pro: ¿Quieres sentirte chef sin motivo? Añade un chorrito de vino blanco o un poco de ajo en polvo antes de meterlo al microondas. No cambia la dificultad, pero te da la sensación de que estás “potenciando sabores”.
El toque «vago-gourmet»: Al terminar, añade un chorrito de aceite de oliva (del bueno o del que tengas) y un poco de perejil seco. De repente parece que lo has pedido en un chiringuito barato pero digno.
Sustituciones: ¿No tienes tinta de calamar? Pues será arroz oscuro, pero sigue estando rico. ¿No tienes caldo? Agua con una pastilla y a correr. ¿No tienes arroz redondo? Usa el que haya. El microondas no juzga.
 

Para hacer con ayuda (o para delegar)

El Pinche: Si hay niños, pareja o compañero de piso aburrido, que ellos remuevan el arroz antes de meterlo al microondas. Es literalmente mover cosas en un bol. Nivel de riesgo: cero.
Delegación total: Esta receta es perfecta para soltar un “Oye, ¿te animas a hacer un arroz negro rapidísimo?” y dejar que descubran que solo hay que mezclar, tapar y darle al botón. Mano de santo.
Edad recomendada: Cualquiera que sepa abrir el microondas sin pulsar todos los botones a la vez. Si distingue el arroz del caldo, ya está cualificado.

Más cosas para comer sin cansarte