Nivel Héroe Garbanzos con oreja y chorizo

Garbanzos con oreja y chorizo

Garbanzos con oreja: receta para no hacer nada y comerlo todo

Hay días en los que cocinar te parece una amenaza directa a tu bienestar emocional. Y luego están los días en los que abres la despensa, ves un bote de garbanzos, un brick de fritada y piensas: “¿Y si me respeto un poco?”. Porque sí, podrías ponerte a cocer legumbres, a picar cebolla con lágrimas de dignidad, a sofreír como si tuvieras algo que demostrar. Pero no. Hoy no. Hoy toca comer como si te importara, pero sin que se note el esfuerzo.

Esta receta no te va a pedir que remuevas con pasión ni que midas nada con precisión. Solo te pide que tengas hambre, algo de dignidad culinaria y cero ganas de complicarte la vida. Porque aquí no se hierve nada. Aquí todo viene listo, como uno debería estar siempre. Garbanzos de bote (benditos sean), oreja cocida (ya hecha, ya tierna, ya gloriosa), chorizo de orza (el que da sentido a todo) y fritada de brick (alias: tomate con actitud). Lo echas todo en la cazuela, lo calientas sin entusiasmo, y cuando huele a comida, ya está. Has cocinado. Has vencido.

¿Es un platazo? Sí. ¿Te lo has currado? No. ¿Importa? Para nada. Porque en esta cocina no se juzga. Se come. Y si encima te sale rico, pues mira, un milagro más para apuntar en la libreta de logros del día.

 

Garbanzos con oreja y chorizo

Raciones

4

Personas
Tiempo de preparación

5

minutos
Tiempo de cocinado

20

minutos
Calorías

200

kcal/100 gr

Ingredientes

  • 1 brick de fritada (300 g). (Si no tienes, tomate frito y a seguir con tu vida.)

  • 2 botes de garbanzos pequeños o 1 grande (ya cocidos y escurridos, que tampoco somos salvajes).

  • 350 g de oreja cocida (la que ya viene lista, porque aquí no se hierve nada).

  • 2 chorizos de orza (o los que tengas, mientras no sean tristes).

  • 150 ml de caldo de pollo (o agua con sal, si el día viene flojo).

Al lío

  • Aquí están los héroes del día:
    – Garbanzos de bote (porque cocer es de gente con energía)
    – Oreja cocida (ya lista, como uno debería estar siempre)
    – Chorizo de orza (el que da sentido a todo)
    – Fritada de brick (alias: tomate con actitud)
    – Caldo de pollo, comprado ya hecho (o agua con autoestima)

    DSC_4805
  • Pon en una cazuela los garbanzos, la fritada y la oreja. Cocina durante 10 minutos a fuego medio. Remueve de vez en cuando, como quien remueve su vida sin ganas.

    Garbanzos con oreja
  • Cuando esté todo con pinta de “esto ya huele a comida”, añade los chorizos y el caldo de pollo. Tapa la cazuela, cuece 10 minutos más a fuego medio y listo.

    Garbanzos con oreja y chorizo