Huevos a la flamenca (versión sin dignidad)
A ver, que sí, que los huevos a la flamenca son un clásico andaluz, un monumento al sabor, una oda al barro, al fuego lento y al jamón recién cortado. Pero también son una trampa emocional: te prometen gloria y te exigen esfuerzo. ¿Y quién tiene ganas de eso un martes cualquiera, con hambre, sueño y cero voluntad de fregar cazuelas?
Aquí no venimos a rendir culto a la tradición. Venimos a sobrevivir con dignidad mínima y recursos de supermercado. Porque si algo nos define, es la capacidad de mirar una receta de toda la vida y decir: “¿Y si no?”. Así que olvídate del sofrito, del cuchillo bien afilado y de la mise en place. Hoy cocinamos como se vive: rápido, sin pensar demasiado, y con el microondas como único aliado.
¿Tienes tomate frito del que ya viene hecho? ¿Jamón y chorizo en taquitos que no requieren intervención quirúrgica? ¿Huevos que no hay que batir ni mirar con cariño? Perfecto. Lo echas todo en un bol, lo tapas (esto es importante, no queremos que el microondas parezca la escena de un crimen), y en tres minutos tienes un plato que parece pensado. Pero no lo fue. Y eso, querido lector, es arte.
Huevos a la Flamenca (en microondas)
1
Persona5
minutos3
minutos400
kcalIngredientes
3 o 4 cucharadas de tomate frito (del que ya viene hecho, obviamente)
Unos de taquitos de jamón serrano (del que ya viene cortado, porque cortar cansa)
Unos taquitos de chorizo (también cortado, que no somos cirujanos)
Medio tarro pequeño de guisantes cocidos (el otro medio lo puedes mirar con desprecio)
2 huevos (sin batir, sin pensar)
Un chorrito de AOVE (si te da la gana)
Sal (si te acuerdas)
Al lío
Pon una base de tomate frito en un recipiente apto para microondas.

Casca los huevos encima del tomate y pon un chorrito de AOVE. Sin miedo, sin ceremonia.
Echa todo en un recipiente apto para microondas. Sin orden, sin criterio. Que caiga donde caiga.
Mételo al microondas 3 minutos a máxima potencia.
Tápalo. En serio. Porque si no lo tapas, el microondas va a parecer que ha presenciado un crimen. Y limpiar no entra en el menú de hoy.
Sácalo, míralo con resignación… y cómetelo. Porque está bueno. Porque no hiciste nada. Porque eso es arte.

