Volver

Huevos a la flamenca

Un clásico andaluz pasado por el filtro de la pereza extrema: lo echas todo en un bol, tapas y al micro. Arte sin dignidad
Tiempo real: 8 minutos
Nivel de ganas: 20 %
Servings: 1

Ingredientes

  • 2 Huevos  (sin batir, sin pensar)
  • 3 o 4 cda Cucharadas de tomate frito  (del que ya viene hecho, obviamente)
  • Unos de taquitos de jamón serrano  (del que ya viene cortado, porque cortar cansa)
  • Unos taquitos de chorizo  (también cortado, que no somos cirujanos)
  • ½ Tarro pequeño de guisantes cocidos  (el otro medio lo puedes mirar con desprecio)
  • Un chorrito de AOVE  (si te da la gana)
  • Sal (si te acuerdas)

Al lío

  • Pon una base de tomate frito en un recipiente apto para microondas. 
  • Casca los huevos encima del tomate y pon un chorrito de AOVE. Sin miedo, sin ceremonia.
    Echa todo en un recipiente apto para microondas. Sin orden, sin criterio. Que caiga donde caiga.
  • Mételo al microondas 3 minutos a máxima potencia.Tápalo. En serio. Porque si no lo tapas, el microondas va a parecer que ha presenciado un crimen. Y limpiar no entra en el menú de hoy.
  • Sácalo, míralo con resignación… y cómetelo. Porque está bueno. Porque no hiciste nada. Porque eso es arte.

Notas

Consejos para la supervivencia

Peligro inexistente: Aquí no hay sartenes ardiendo, ni barro tradicional, ni fuegos que te pidan respeto. Lo más peligroso es que el microondas decida explotar tomate por todas partes si no tapas el bol. Y eso se soluciona cerrando la puerta y fingiendo que no ha pasado.
El entorno: Estos huevos se preparan donde tú quieras: encimera, mesa del salón o directamente delante del microondas como quien vigila una lavadora. Solo necesitas un recipiente y la capacidad de cascar un huevo sin montar un drama.
Economía de guerra (y limpieza): Usa un bol que ya esté medio feo, así no te duele si se mancha. Tápalo siempre, porque si no lo tapas, el microondas va a parecer que ha presenciado un crimen culinario. Y limpiar no está en el menú de hoy.

Variaciones (o cómo complicarte la vida si quieres)

Nivel Pro: Si quieres sentirte chef sin motivo, añade un poco de pimentón, unas tiras de pimiento del bote o un chorrito de vino blanco. No cambia la dificultad, pero te da la sensación de que estás “respetando la receta”. Spoiler: no lo estás.
El toque «vago-gourmet»: Cuando salga del microondas, ponle un chorrito de AOVE y un poco de perejil seco. No mejora la técnica, pero visualmente dice “sé lo que hago” aunque estés improvisando a niveles históricos.
Sustituciones: ¿No tienes jamón? Usa pavo. ¿No tienes chorizo? Pues sin chorizo. ¿No tienes guisantes? Nadie los echará de menos. ¿No tienes tomate frito? Kétchup no, por favor, pero si lo haces, yo no vi nada.

Para hacer con ayuda (o para delegar)

El Pinche: Si hay alguien cerca, que sea esa persona quien casca los huevos. Es la única parte que puede salir mal, así que mejor que la haga otro mientras tú supervisas con energía cero.
Delegación total: Esta receta es perfecta para soltar un “hazte unos huevos a la flamenca rápidos” y desaparecer. Cuando vean que solo hay que echar cosas en un bol y darle al microondas, ya estarán atrapados.
Perfil recomendado: Cualquiera que pueda distinguir un huevo de una pelota de ping-pong y recuerde que el microondas no se usa sin tapa. Con ese nivel ya puede entrar en la hermandad del flamenca sin dignidad.